El Júcar planteó tras la riada de 2007 la construcción de ocho presas de laminación para evitar inundaciones en la Marina Alta que no se llegaron a ejecutar
La CHJ aprobó en 2013 un plan director que recogía una serie de embalses valorados en 83 millones, representando casi la mitad un pantano en el río Girona, que hace una semana se volvió de desbordar
Jose A. Rico
Els Poblets26 OCT 2026 6:00
Las inundaciones registradas la pasada semana en la Marina Alta han puesto de relieve que esta zona, proclive a lluvias torrenciales, está más que nunca en el foco por el cambio climático, que hace estos fenómenos más extremos. Y ha evidenciado que las principales y millonarias obras para evitar nuevas avenidas que se plantearon tras la riada de 2007 que se llevó el puente de Beniarbeig sobre el río Girona no se ejecutaron.
a Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) impulsó tras las graves inundaciones registradas hace 19 años el “Plan director de defensa contra las avenidas en la comarca de la Marina Alta”, que se aprobó en 2013 tras un proceso de participación pública que generó por otra parte un gran rechazo de ayuntamientos y colectivos por el impacto de las actuaciones previstas.
Era una hoja de ruta que recogía todo tipo de inversiones a realizar entre las distintas administraciones por valor de 226 millones, entre las que destacaban ocho presas de laminación presupuestadas en 83 millones, aunque se reconocía que por la cuantía era inviable de llevar a cabo todas las actuaciones. Unos costes de cualquier forma ahora serían mayores por el encarecimiento de los materiales y otros factores.
13 años después, aquellas grandes intervenciones no se han ejecutado. E incluso han desaparecido de la nueva hoja de ruta, el Plan de Gestión del Riesgo de Inundación (PGRI) 2022-2027 de la CHJ, cuyas principales intervenciones están en tramitación y se centran en restauración fluvial y laminación mediante soluciones basadas en la naturaleza y gestión del riesgo, y no en obras de gran envergadura como las recogidas en el plan director.
Desde la Confederación han explicado a INFORMACIÓN que en base a este documento aprobado hace cuatro años se están tramitando por ejemplo actuaciones en Xàbia y Calp, y se han realizado distintas intervenciones en los ríos Girona y Gorgos en los últimos años.
¿Punto y aparte?
La tragedia de 2007 provocó el desbordamiento, una vez más, del Girona, derribó un puente en Beniarbeig, arrasó cientos de viviendas y se cobró la vida de una mujer en El Verger. Afectó sobre todo a El Verger y Beniarbeig. Y se invirtieron 13 millones de euros en la Marina Alta en obras de emergencia para la reparación de los daños causados en el dominio público. Las pérdidas de aquella riada se cuantificaron en 55 millones.
Y 19 años después el río, que sigue encajonado en la trama urbana y cuenta con una capacidad de desagüe limitada por su tamaño y trazado, ha vuelto a saltar y causar elevados daños, en este caso en la vecina Els Poblets, situada a dos kilómetros en línea recta de El Verger, que a su vez está a unos tres kilómetros de Beniarbeig. Las imágenes que dejan las dos avenidas, separadas por dos décadas, son muy parecidas.
Las grandes obras estructurales que se pergeñaron a raíz de lo ocurrido en 2007 no se han llevado a cabo, ni bajo el gobierno del PP ni del PSOE en Madrid. Y ya no se contemplan en su mayor parte. Destacaban ocho presas de laminación en la Marina Alta, siendo la más cuantiosa precisamente la planteada junto a la actual presa de Isbert de La Vall de Laguar, en el río Girona, aguas arriba de la zona arrasada ahora, valorada entonces en 39 millones de euros.
Las ocho presas
Una tercera parte de las inversiones totales que se recogían en el plan se enmarcaban en la zona del río Girona, que incluye los barrancos de Portelles y Alberca, con 78,5 millones. La mitad para la citada presa de laminación de 11 hectómetros cúbicos de capacidad.
También se valoraba en 19 millones el coste de dos embalses de laminación en la zona de Xàbia, en el ámbito del río Gorgos y los barrancos de la Hedra y de la Lluca, con una capacidad de 8 hm3; 22,5 millones para cuatro presas en Calp, en la zona de los barrancos del Quisi y del Pou Roig, con capacidad para 3 hm3; y otros 2,8 millones en otra presa en la zona de Xaló del río Gorgos y los barrancos de Les Murtes y del Cau, de 6 hm3.
Además, se incluían “áreas de reserva de laminación controlada de avenidas” en Dénia, en el barranco Coll de Pous, por 5,1 millones.
Respecto a este plan director aprobado hace 13 años bajo gobierno del PP, desde la CHJ han querido recordar esta pasada semana que “un plan director es un instrumento de planificación estratégica. Su función es estudiar un problema de forma global, identificar las zonas de mayor riesgo, analizar distintas alternativas, evaluar su eficacia, costes e impactos y establecer criterios para priorizar futuras intervenciones. No equivale a un proyecto constructivo ni supone que todas las soluciones estudiadas deban ejecutarse automáticamente”.
Estudio de inundabilidad
Y en el caso del aprobado en 2013, han señalado que “el plan realizó un estudio muy amplio de la inundabilidad de la comarca y analizó posibles soluciones para el Girona, el Gorgos, los barrancos de Dénia, Quisi y Pou Roig en Calp, Orbeta en Orba, Les Sorts en Teulada o distintos barrancos de Benissa, entre otros ámbitos. Además, contempló soluciones de naturaleza muy diferente. Entre las medidas estructurales se estudiaron encauzamientos, áreas de laminación, presas o diques, desvíos, mejora de pasos de infraestructuras y actuaciones sobre los cauces”.
Y “junto a ellas se planteaban medidas no estructurales, como la ordenación del territorio, los sistemas de alerta, la protección civil, la restauración ambiental o la reducción de la vulnerabilidad”.
Así, han destacado que “el plan director, como ocurre actualmente con los Planes de Gestión del Riesgo de Inundación, planteaba precisamente un conjunto de medidas, tanto estructurales como no estructurales, que requerían la participación de diferentes administraciones. Por tanto, no puede interpretarse el presupuesto global estimado del plan -más de 226 millones de euros a precios de aquella época- como 226 millones de euros de proyectos constructivos aprobados y listos para licitar. Era la estimación económica del conjunto de alternativas estudiadas. De hecho, una de las principales conclusiones del propio plan es que no existía una única solución válida para toda la comarca. En algunos ámbitos, las medidas no estructurales ofrecían una mejor relación entre coste y reducción del riesgo; en otros se consideraba recomendable combinarlas con actuaciones estructurales. El objetivo era priorizar los recursos disponibles y reducir progresivamente el riesgo”.
Y han añadido que “la propia memoria advertía, además, de las dificultades de implantar determinadas soluciones estructurales en núcleos urbanos ya consolidados y de los importantes impactos territoriales, sociales y ambientales que podían generar algunas infraestructuras. Durante la tramitación también surgieron cuestiones relacionadas con suelos urbanos y urbanizables, derechos de propietarios y expectativas de desarrollo municipal".
Coordinación y tramitación
"Por ello, muchas de estas actuaciones requerían necesariamente coordinación y acuerdo entre las diferentes administraciones implicadas. Además, cualquier actuación hidráulica exige posteriormente seleccionar la alternativa, redactar el correspondiente proyecto, realizar la tramitación ambiental cuando proceda, resolver afecciones y disponibilidad de terrenos, obtener financiación y, finalmente, licitar y ejecutar la obra”, insistiendo en que el plan director no equivalía a una obra lista para ejecutar.
La CHJ destaca que “las actuaciones planteadas entonces se fueron incorporando y revisando posteriormente dentro de los sucesivos Planes de Gestión del Riesgo de Inundación. En el primer PGRI, por ejemplo, se evaluaban actuaciones en el Gorgos y distintos barrancos de Xàbia, así como en el Girona, Alberca, Portelles, Els Ullals, Alter, Regatxo y los barrancos del Montgó. Pero el propio documento las calificaba como 'actuaciones a evaluar', no como proyectos constructivos aprobados”.
Actuaciones sobre la mesa
Por ello “la planificación vigente ha evolucionado respecto a aquella concepción inicial. El PGRI 2022-2027 mantiene una actuación específica denominada 'Plan de Gestión de Riesgos de Inundación. Comarca de la Marina Alta'. Esta medida afecta a los principales ámbitos de riesgo de la comarca, Gorgos, Girona, Quisi-Pou Roig y Xaló, y plantea actuaciones relacionadas con restauración fluvial, recuperación del espacio del río, infraestructuras verdes y áreas de laminación o retención natural de agua”.
Fuente: https://www.informacion.es/marina-alta/2026/10/26/jucar-riada-2007-chj-rio-girona-inundaciones-2017-plan-director-presas-laminacion-dana-adam-135682286.html

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